¿Cómo empiezo? 6 consejos para empezar en la Ilustración

Como dibujante de cierta trayectoria (con cierta, ¿eh? no nos pasemos) creo que uno de mis deberes es divulgar sobre mi profesión, educar y solidarizarme con los que vienen detrás. Realizar lo contrario en poco (o nada) va a ayudar a nuestro gremio.  La información tiene que circular y esa responsabilidad recae siempre por las generaciones que ya están más o menos situadas.

Por eso, para ayudar a los que empiezan, he decidido escribir esta pequeña guía para orientarles (en la medida de lo posible) sobre cómo comenzar en la ilustración.

Por que... ¿A quién no le ha pasado? Siempre llega el día... el día en el que se acaba la carrera, o el módulo, o el curso... Y en el estómago crece el vacío del "qué será", del futuro, del "¿por dónde empiezo?".

Todos hemos pasado por ahí.

Nadie sabe a quién preguntar o a dónde acudir, hay una gran demanda de trabajo... Todo son problemas... Y si encima a esto le sumamos la falta de información en las escuelas y el miedo a no saber dar el paso, muchos de nuestros principiantes compañeros se desesperan o frustran con facilidad.

Así que empecemos por el principio. Paremos, respiremos y valoremos estos consejos. Igual a muchos de vosotros os sirven de algo. O no. 

 

1. Portfolio

Haz un portfolio online. Internet es nuestro medio natural, de él vienen gran parte de nuestros trabajos. Por esta razón es fundamental tener presencia en la web. Crea un portfolio online donde se puedan ver algunos de tus trabajos. Te recomiendo SquarespaceCarbonmadeCargo, Wix... Tienes muchas alternativas, de pago o gratuitas. En cualquiera de ellas puedes subir fácilmente tus trabajos. Procura que sean los mejores o más representativos. Con unas 15 imágenes tienes más que suficiente. Mantenlo activo y actualizado de forma periódica.

 

2. Crea redes

Las redes sociales te permiten generar contactos, ver información de interés y dar a conocer tu trabajo. Para los ilustradores recomiendo Facebook, Behance e Instagram. Los tres son grandes escaparates para nuestro trabajo y nos permiten interactuar con clientes potenciales.

 

3. Hazte unas tarjetas

Hazte unas tarjetas de visita. Acostúmbrate a llevarlas encima y darlas cuando conozcas a algún colega, compañero o alguien que creas que pueda generarte trabajo. No seas tímido, piensa que cuanto más abanico de personas abarques, tienes más posibilidades de que alguien se acuerde de ti para algún encargo. La gran mayoría de los trabajos siempre vienen por el boca a boca más que por internet, así que espabila y hazte con un tarjetero.

 

4. Participa en encuentros

Los encuentros profesionales, las presentaciones, los salones de cómic, las ferias del libro y demás saraos son grandes oportunidades para generar contactos interesantes.

En los grandes eventos relacionados con el mundo editorial hay editores o profesionales interesantes a los que preguntar tus dudas o darles tus tarjetas.

Si tienes algo de presupuesto también es interesante que viajes al extranjero y enseñes tu portfolio: el Salón de Cómic de Angoulême, la Feria del libro infantil y juvenil de Bolonia, ELCAF en Londres, la ComicCon de Nueva York... Hay muchos encuentros para profesionales en estos sitios y casi siempre zonas restringidas dedicadas a revisión de portfolios.

También puedes acudir a tertulias de tu ciudad para conocer la realidad profesional. Te recomiendo Asociaciones Profesionales de Ilustradores como la APIM, la APIC, la APIC, LaPila, la APIG, APIE, SCBWI o la AACE... En ellas puedes conocer a compañeros, compartir tarifarios y consultar tus dudas.

 

5. Aprende a cobrar

Consulta el libro blanco de la Ilustracion o, si no lo tienes muy claro, consulta con algún compañero que tenga más experiencia para que te asesore. No pongas tu precio sin saber si lo que estás cobrando es un precio justo.

Si por cualquier cosa te da apuro, en Facebook existen grupos de ilustradores en los que suelen compartir este tipo de dudas, seguro que eres bienvenido en cualquiera de ellos.

 

6. Quítate la vergüenza

Es fundamental que espabiles. Tienes que echarte adelante, vender tu trabajo, ser sociable. Se abierto a las críticas y escucha a los profesionales, seguramente aprendas algo de ellos.

En esta profesión, tan autónoma y solitaria, es fundamental que te muevas, que hables con desconocidos. Todo ello te generará posibles contactos. La vergüenza no te va a dar de comer ni te va a enseñar nada. El "no" ya le tienes, así que no pierdes nada por intentarlo. Échale morro y aunque no sepas inglés chapurrea lo que sea, enseña tu carpeta, habla con la gente. Hay cosas interesantes ahí fuera, más allá de nuestra mesa de dibujo y nuestra carpeta.